Luego de la detestable actitud de Marcelo Elizaga, en el clásico del astillero, donde PECHÓ al árbitro, ahora otra actitud que da verguenza es la de la FEF que le sanciona con apenas 1 mes al portero eléctrico.
Abusando de un error en la ley, son tan sinverguenzas que en un acto tan evidente como el maltrato al árbitro sancionan con una ligereza absoluta al portero para no pelearse con sus compadres y que no inicien las investigaciones de todas las trafacías hechas por Luchito y sus boys.
Por suerte, y como la gente olvida pero no por siempre, el sábado tuve el agrado de leer una noticia sobre LA ESTAFA LLAMADA SUPER GOLAZO en El Diario El Comercio de Quito, que ojalá sea la primera parte del destape de la olla de corrupción existente por ahi...









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